viernes, 31 de mayo de 2024

1998-2023: LA ESPAÑA VACIADA, CADA VEZ MÁS VACÍA; AUNQUE A OTROS LES VA PEOR QUE A TERUEL...

 Los desequilibrios demográficos también aumentan dentro de la provincia


La considerable ganancia de habitantes que en los últimos 25 años (desde el censo de 1998 hasta el último de 2023) ha experimentado España, ha pasado de largo por la provincia de Teruel, que ha visto todavía más mermados sus efectivos humanos.

El conjunto nacional ha aumentado su población en casi un 20% (de 40.143.449 a 48.085.361 habitantes), mientras nuestro territorio ha perdido cerca del 3% (de 138.906 a 135.046).

 

ESPAÑA POBRE, ESPAÑA RICA

Teruel, como otras doce provincias, se sigue vaciando. Sin embargo no ha sido la peor parada. Son, en orden creciente, Cuenca, Teruel, Soria, Jaén, Cáceres, Ávila, Asturias, Salamanca, León, Ourense, Palencia, Lugo y Zamora. El recorte porcentual va del 1,93% de Cuenca a un escandaloso 18,55% en Zamora. Teruel ocupa el segundo lugar, con el 2,78%.

Y, mientras estas provincias se vacían, otras como Baleares y Guadalajara crecen más del 50%, y también aumentan su censo por encima del 40% Málaga, Tarragona, Girona y Almería.

 

2009, AÑO DE INFLEXIÓN

No siempre ha sido así en el último cuarto de siglo. Teruel vio crecer notoriamente su población de los 138.906 empadronados ese 1998 hasta 146.751 en 2009, máximo del siglo. La crisis de la Lehman Brothers golpeó duro y comenzó una curva descendente que solo cambia de dirección en el último censo de 2023, 135.046 habitantes, 914 más que el mínimo del año anterior; y podría volver subir en el de este 2024, pero los datos todavía provisionales son inciertos, pues suben a 135.485 a 1 de enero, pero bajan hasta 135.294 a 1 de abril.

De los 236 municipios turolenses, apenas 39 incrementaron su población en los últimos 25 años, dos siguen en los mismos guarismos, y los 195 restantes han visto mermado su personal.

 

FUERTES DESEQUILIBRIOS INTERNOS

Se debe al crecimiento de algunos de los mayores municipios, pues mientras la provincia perdió 3.860 habitantes entre 1998 y 2923, Teruel capital vio aumentar sus efectivos en 6.835 vecinos, y Alcañiz en 3.285. El mismo desequilibrio que se da a nivel nacional, lo tenemos dentro de la provincia.  Sin contar las dos principales ciudades, el resto del territorio ha perdido casi 14.000 vecinos.

Otras importante localidades que ganan población (entendamos por tales los que tienen más de 1.000 empadronados) son Valderrobres, Calamocha, Calanda, Mora de Rubielos, Montreal del Campo y Sarrión. Entre ellas se intercalan dos más modestas, Villastar y Cedrillas, constituyendo el grupo de las que han engrosado su censo con 100 personas o más.

Si son diez los Ayuntamientos que ganan más de un centenar de vecinos, en sentido inverso totalizan 38; el que peores cifras arroja es Andorra, con un descenso de 964 habitantes. Siguen Albalate, Montalbán, Escucha y Cella; y otras localidades con más de 1.000 habitantes -barrera que pierden Escucha y Calaceite- en este grupo son Mas de las Matas, Utrillas, Santa Eulalia e Híjar.

 

DIEZ PUEBLOS PIERDEN AL MENOS LA MITAD DE SU CENSO

El contraste es mayor si nos fijamos en la evolución demográfica municipal en términos porcentuales, pues de mueven entre un aumento de casi el doble (95,35%) en Fuentes de Rubielos y un recorte de más de la mitad (-55,70% en San Martín del Río.

Los ocho que ganan más de un tercio de población son municipios de menos de 500 vecinos, con la salvedad de Villastar. Entre los de mayor tamaño, suben más del 20% Valderrobres, Alcañiz y Teruel.

Y son 62 lo que pierden al menos uno de cada tres habitantes, diez de ellos la mitad o más. Son todos lugares con menos de 500 censados salvo Alloza; Ojos Negros y Fuentes Claras han bajado de dicho listón en algún momento de los últimos 25 años.

Otra barrera es la de los 100 censados, que da paso al concejo abierto; eran 91 municipios en 1998; desde entonces se han salido de dicha lista Fuentes de Rubielos y Corbalán, pero se suman a ella El Cuervo, Azaila, Rillo, Gargallo, Crivillén, Castel de Cabra, Hoz de la Vieja, Cañada de Verich, Fórnoles, Fuentes Calientes, Mezquita de Jarque, Torre de Arcas, Valdelinares, Blesa, Peracense, Cabra de Mora, Cascante el Río, Castejón de Tornos, Pozuel del Campo, Pitarque, Huesa del Común, Jarque de la Val, Tramacastiel, Cosa, Bueña y El Castellar.

Curiosamente y para terminar este rollo, el municipio menos poblado de la provincia, Salcedillo, crece de 8 a 10 censados, un 20%.












miércoles, 24 de mayo de 2023

TERUEL, LA MÁS “JOVEN” DE LAS CUATRO PRINCIPALES CIUDADES ARAGONESAS

 


Teruel cuenta con la población menos envejecida y con el menor porcentaje de extranjeros de las cuatro principales ciudades de Aragón (las capitales y Calatayud), según se desprende de los indicadores del proyecto europeo Urban Audit, edición de 2023, recientemente divulgados por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Tiene por objeto los municipios de más de 20.000 habitantes, 416 en España, de ellos apenas los cuatro citados en Aragón… a pesar de que Calatayud perdió en 2021 dicha cifra, con 19.776 vecinos en el último censo.

La edad mediana* de la población es en la capital teruelana de 45,10 años, a tres centésimas de la nacional (45,07), e inferior en nada menos que 1,21 años a la de Zaragoza (46,31), la más envejecida de Aragón. Huesca está cerca de Teruel, con 45,18 años, y en Calatayud la mediana es de 45,76.

Lo llamativo es que hace seis años, según los datos del Urban, la situación era muy distinta, salvo por Zaragoza, que era con diferencia el municipio más envejecido, pues seguían Teruel, Calatayud, y Huesca como el más joven.

La explicación radica en que entre 2017 y 2022 la edad mediana ha aumentado menos en Teruel, 1,56 años, frente a 1,70 en las otras dos capitales y unos abultados 2,51 años en Calatayud.

 

Uno de cada diez vecinos es extranjero

Otro aspecto que me ha llamado la atención es que la ciudad mudéjar, contando con la población menos envejecida, es también la que menos extranjeros tiene, pues se trata un colectivo mayoritariamente joven. Suponen el 10,12 por ciento del censo, algo más de un punto por debajo de Huesca y Zaragoza y lejos del porcentaje de Calatayud (17,60%),

Aunque, como he dicho, la edad mediana se encuentra prácticamente a la par que la nacional, en más de la mitad de las capitales de provincia es superior; entre las 52 que hay en España, la más joven es Melilla (35,63 años), y la más vieja León, con 50,88 años. Teruel ocuparía el puesto 22, ya en la mitad superior de la tabla, y tres por encima del 25, que ostentaba en 2017.

En este lapso de seis años (2017-2022) la evolución del envejecimiento en la ciudad de Teruel ha sido mejor de lo que cabría esperar, al menos en comparación con el resto de capitales; la edad mediana ha aumentado en 1,56 años, bastante por debajo de la nacional (1,85) y que solo es inferior al otras diez capitales. Ninguna registra una disminución, el menor aumento es para Barcelona (0,53 años), le siguen Madrid, Bilbao, Pamplona, Melilla, Soria, Girona, San Sebastián, Segovia, Valencia y Teruel. A la cola está Zamora, con un incremento de 2,83 años.

Como curiosidad, añadiré que el municipio más “viejo” de España, entre los de más de 20.000 habitantes, es Mieres (Asturias), con 53,72 años de mediana, y el más “joven” Melilla, 35,63 años. En la península, Níjar (Almería), con 36,46.

* La media es la media aritmética de un conjunto de números. La mediana es un valor numérico que separa la mitad superior de un conjunto de la mitad inferior

martes, 16 de mayo de 2023

¿Alcalde o alcaldesa en los 18 municipios de Teruel con más de mil vecinos?

 



●Solo en Sarrión, Albalate, Santa Eulalia y Teruel hay más candidatas que candidatos a la Alcaldía

●Teruel Existe no presenta a ninguna mujer como número uno en las diez poblaciones donde concurre

● De las 88 candidaturas inscritas en los 18 municipios apenas 24, algo más de la cuarta parte, están encabezadas por una mujer


Para realizar este trabajo he tenido en cuenta los 18 mayores municipios de la provincia -aquellos que superan en millar de empadronados-, que aglutinan algo más de dos tercios de la población (el 68,63%). El objetivo, analizar la presencia femenina al frente de las candidaturas para las elecciones del próximo 28 de mayo de 2023.

 

Por municipios: solo cuatro con mayoría de mujeres

En siete de las 18 poblaciones no podrán tener alcaldesa, pues todas las listas van encabezadas por hombres. Son, de mayor a menor vecindario, Calamocha (con 7 candidaturas), Utrillas (5), Cella (6), Valderrobres (4), Mora de Rubielos (4), Montalbán (6) y Albarracín (donde se presentan 3).

Solo hay cuatro localidades donde las mujeres cabeza de lista superan el 50%. En Sarrión suman el 80% (4 en 5 candidaturas), Siguen Albalate y Santa Eulalia con el 66,7% (en ambas 2 en 3 candidaturas), y Teruel capital, el 55,6% (cinco mujeres cabeza de lista, en 9 candidaturas).

En Calanda y Mas de las Matas hay empate, la mitad de las candidaturas estas encabezadas por hombres y mujeres, con cuatro y dos listas, respectivamente.

 

Por formaciones electorales: ¿asignatura pendiente de TE?

Hay dos partidos o coaliciones que no presentan a ninguna mujer al frente de sus listas en los 18 principales municipios de la provincia, Teruel Existe (presente en 10 municipios) y el residual Partido Comunista de los Trabajadores de España (PCTE), que solo concurre en Alcañiz.

También son escasas las alcaldables en Vox (15,2%, en 2 de sus 13 candidaturas) y CHA (20%, solo en Sarrión entre 5 municipios).

Las tres listas electorales de Podemos-Alianza Verde (en Teruel, Alcañiz y Andorra) tienen a una fémina como número uno, lo mismo que la única de Ciudadanos-Tú Aragón (CsTA) en la capital. El tercer lugar en los porcentajes es para el Partido Socialista Obrero Español (PSOE), donde un tercio de las cabeza de lista son candidatas.

En total los diez partidos o coaliciones que concurren en alguno o todos (en el caso del PSOE) los municipios con más de mil habitantes de la provincia presentan 88 candidaturas, de las que encabezan una mujer 24, el 27.3%, es decir algo más de la cuarta parte.

 

Las localidades, una a una:

—Teruel—

Cinco de las nueve candidaturas concurrentes tienen al frente a una mujer. Son, por orden de inscripción, Emma Buj Sánchez (PP), María Rosa López Juderías (PSOE), Eva María Fortea Báguena (PAR), Santa González Albalad (Podemos-AV) y Nuria Tregón Martín (Cs-TÚ).

—Alcañiz—

Ocho listas y apenas dos con una mujer como número uno: María Pilar (Marta) Prades Alquézar (Podemos-AV) y María Miliián San Nicolás (Ganar-IU),

—Andorra—

Tres mujeres y cuatro hombres optan a la alcaldía. Ellas son Silvia Quílez Ordoñez (PP), María Ángeles Manzano Sánchez-Vaquerizo (Podemos-AV) y Aroha Rochella Romero (VOX).

—Calamocha—

Cinco candidaturas, y las cinco con un varón al frente.

—Calanda—

Igualdad en Calanda, dos hombres y dos mujeres optan a la Alcaldía, ellas son Victoria Sánchez Podadera (PSOE) y Nerea Gómez Galardón (VOX).

—Alcorisa—

De siete candidaturas; solo la del PAR está liderada por una mujer, Aranzazu Barrachina García

—Utrillas—

Como Calamocha, cinco candidaturas y ninguna con una dama al frente.

—Cella—

Seis candidaturas, todas con hombres a la cabeza.

—Monreal del Campo—

De cuatro listas electorales, la única con una mujer como número uno es la del PSOE, con María Pilar Castellano como candidata.

—Albalate del Arzobispo—

Un aspirante varón a la Alcaldía y dos féminas: Celia Trullén Carbó (PSOE) e Isabel Arnau Andreu (PP).

—Híjar—

De tres candidaturas, la del Ganar Híjar está liderada por una mujer, Andrea Gámez Espinosa.

—Mora de Rubielos—

Cuatro candidaturas, ninguna encabezada por ellas.

—Mas de las Matas—

Solo dos listas electorales, con una aspirante a alcaldesa, por el PSOE, María Ariño Ejarque.

—Montalbán·

Con Cella, es la localidad con más candidaturas, seis, sin que en ninguna haya una mujer al frente.

—Sarrión—

Cinco listas, todas encabezadas por mujeres salvo la de Teruel Existe. Son: Estefanía Doñate Adán (PP), Ana Blasco Casas (CHA), Rosa María Escriche Monleón (PSOE) y Ana Belén de Miguel Sánchez (PAR),

—Santa Eulalia·

Tres candidaturas con una alcaldable, Carmen Maorad Úbeda (PP).

—Albarracín—

Tres listas, todas con un hombre en primer lugar.

lunes, 26 de diciembre de 2022

¿Cuántos vecinos tiene mi pueblo? ¿Qué nos dice el padrón de población de 2022?

 






 

FUERTE CRECIMIENTO EN BURBÁGUENA Y NOTABLE DESCENSO DE POBLACIÓN EN ANDORRA Y TERUEL

El Instituto Nacional de Estadística acaba de publicar los datos definitivos del padrón municipal de población correspondiente al 1 de enero de este año 2022. Veamos el comportamiento de los pueblos de la provincia desde el mismo día del pasado, 2021.

De los 236 municipios que configuran nuestro territorio, ganan vecindario 112; 22 se quedan igual, y menguan los 102 restantes. En su conjunto, Teruel pasa de 134.545 empadronados a 134.421, es decir, 124 menos y acercándose peligrosamente al mínimo absoluto que se alcanzó en 2019, 134.137. El máximo de este siglo lo marcan los 146.751 residentes de 2009; la crisis provocada por la quiebra de la Lehman Brothers marcó el inicio de una curva descendiente que sigue sin detenerse.

En cifras absolutas, los más perjudicados son Andorra (-126), Teruel (-94), Alcorisa (-41), Santa Eulalia (-33), Montalbán (-28), Cantavieja (-27), Alloza (-24), Monreal del Campo (-23). Ariño (-20) e Híjar (-20). Resulta llamativo que, contra lo impensable no hace tantos años, algunas de las principales poblaciones y la propia capital ven menguado su censo.

En el lado positivo, los mejores resultados son para Burbáguena (+71), Gea de Albarracín (+56), Valderrobres (+41), Cella (+33), Alcalá de la Selva (+31), Mora de Rubielos (+30), Cedrillas (+25), Alcañiz (+25), Mosqueruela (+20) y Albarracín (+18). Noto una ganancia de vecinos en los municipios próximos al aeropuerto (con excepción de la capital), como Gea, Cella y Albarracín. Incluso el barrio de Caudé crece de 210 a 221.

Miravete casi pierde la tercera parte de sus vecinos

En términos porcentuales, la mayor sangría demográfica, y con diferencia, es para Miravete de la Sierra (-28,95%), al pasar su vecindario de 38 a 27 empadronados, once menos. También superan un recorte del 10% Santa Cruz de Nogueras (-16,67%), Monteagudo del Castillo (-15,69%), Rubielos de la Cérida (-13.51%), Fuenferrada (-12,50%), Saldón (-12%), La Cerollera (-11,90%) y Torre de Arcas (-11,83%). Son todos municipios minúsculos a nivel demográfico, pues ninguno supera el centenar de habitantes, y solo los dos últimos la cincuentena.

En el extremo opuesto, de nuevo Burbáguena lidera la clasificación con una goleada del +34,30%; sumando más de un tercio de vecinos al padrón anterior. A gran distancia y por encima del 10% se sitúan Josa (+16,67%), Cubla (+15,38%), Gea de Albarracín (+14,81%), Almohaja (+14,29%), Puertomingalvo (+12,80%), Tramacastilla (+11,43%), Belmonte de San José (+10,57%) y Segura de los Baños (+10,53%). En este caso, el último padrón da un máximo de 434 vecinos a Gea, y un mínimo de 16 a Almohaja.

Albarracín recupera el millar de habitantes

No se producen variaciones en cuanto al “ranking” de los municipios más poblados, pero Albarracín vuelve a sumarse a los que superan el millar de empadronados. Son, por este orden, Teruel, Alcañiz, Andorra, Calamocha, Calanda, Alcorisa, Utrillas, Cella, Monreal del Campo, Valderrobres, Albalate del Arzobispo, Híjar, Mora de Rubielos, Mas de la Matas, Montalbán, Sarrión, Santa Eulalia y Albarracín.

El menos poblado sigue siendo Salcedillo, que mantiene invariables sus 11 habitantes, siguen Almohaja (16), Aguatón (16), Bádenas (19), Alpeñés (20), Veguillas de la Sierra (21), Allueva (21), Saldón (22) y Torre de las Arcas (24). Hay 41 municipios que no alcanzan los 50 vecinos, y 94 no llegan al centenar, entre los que es nuevo La Cañada de Verich.

viernes, 8 de enero de 2021

1920-2020, UN SIGLO DE CATÁSTROFE DEMOGRÁFICA EN TERUEL

 



Comparar las cifras de población de la provincia entre 1920 y 2020 (los últimos datos disponibles, a 1 de enero, publicados el pasado 30 de diciembre por el INE), da una idea de la catastrófica evolución demográfica de la provincia durante el último siglo.

Mientras entre 1920 y 2020, España ha doblado y algo más su población, que pasó de 22.668.167 a 47.332.614 habitantes (+108,81%), la provincia de Teruel la ha visto reducida prácticamente a la mitad, de 264.062 a 134.176 censados (-49,19%).

Solo cuatro municipios tenían más población el 1 de enero del año pasado que un siglo antes; Teruel, Alcañiz, Andorra y Utrillas.

Debo matizar que para la comparativa he tomado datos de los municipios en su configuración actual, es decir, con los pueblos que se han añadido, pues no disponemos en la estadística del 2020 del desglose por barrios que un siglo antes eran Ayuntamientos independientes, y sí pueden verse en la tabla de arriba. De otra manera sería imposible comparar los datos, por ejemplo, del Teruel independiente de 1920 con los del Teruel actual, pues los últimos incluyen a sus barrios.

La excepción es Allueva, que hace un siglo incluía a Fonfría y Salcedillo, aunque en este caso sí dispongo de la población de los tres núcleos en 1920. Sus dos barrios se independizaron al año siguiente, y así siguen hoy.

En contraste, y sin contar los que se han incorporado a otros municipios y por tanto ya no existen como tales, 43 pueblos han perdido más del 90% de su vecindario, es decir, de cada cien habitantes que había en 1920, han desaparecido entre 90 y 97 en el caso más extremo, Obón, que pasó de 1.130 en 1920 a 34 en 2020.

El pueblo más pequeño en 1920 era La Zoma, con 160 habitantes (Salcedillo contaba con 134, pero era barrio de Allueva, y contando los ya desparecidos, el menor era Corbatón, hoy integrado en Cosa, solo 73). Hoy 138 de los 236 que configuran el territorio turolense cuentan con igual o menor vecindario que La Zoma en 1920.

También llama la atención que, a pesar del fuerte descenso de la población provincial, en Teruel, Andorra y Utrillas, la población se ha duplicado y más, y también Alcañiz ha registrado un considerable incremento, lo que agudiza la mala evolución del resto del territorio.

 

ALGUNOS DATOS SOBRE LA EVOLUCIÓN MUNICIPAL:

En los datos de 1920, las localidades que llevan un asterisco incluyen los municipios anexionados posteriormente. Si bien en la tabla se puede consultar su vecindario como la entidad independiente que eran ese año, y también los de sus pedanías:

 

MUNICIPIOS MÁS POBLADOS EN 1920:

Teruel* (15.145), Alcañiz (8.596), Calamocha* (7.099), Albalate del Arzobispo (4.726), Castellote* (4.331). Calanda (4.251), Híjar (3.850), Alcorisa (3.654), Cella (3.197) y Valderrobres (3.197 también).

 

MUNICIPIOS MÁS POBLADOS EN 2020:

Teruel (36.240), Alcañiz (16.006), Andorra (7.345), Calamocha (4.429), Calanda (3.822), Alcorisa (3.298), Utrillas (3.006), Cella (2.571), Monreal del Campo (2.487) y Valderrobres (2.435).

 

MUNICIPIOS CON MEJOR (O MENOS MALA) EVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA ENTRE 1920 Y 2020 (CIFRAS ABSOLUTAS):

Teruel* (+21.095), Alcañiz (+7.410), Andorra (+4.261), Utrillas* (+1.625), Escucha* (-5), Salcedillo (-123), La Zoma (-128), Cuevas de Almudén (-134), Bea (-157), y Aguatón (-160).

 

MUNICIPIOS CON MEJOR (O MENOS MALA) EVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA ENTRE 1920 Y 2020 (EN PORCENTAJE %):

Teruel* (+139,29%). Andorra, (+138,16%). Utrillas* (+117,67%). Alcañiz (+86,20%), Escucha* (-0,62%), Monreal del Campo (-9,13%), Alcorisa (-9,74%), Calanda (-10,09%), Cella (-19,58%) y Valderrobres (-23,83).

 

MUNICIPIOS CON PEOR EVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA ENTRE 1920 Y 2020 (CIFRAS ABSOLUTAS):

Castellote* (-3.655), Albalate del Arzobispo (-2.754), Calamocha* (-2.670), Mosqueruela (-2.478), Híjar, (-2.096), Oliete (-1.984), Calaceite (-1.921), Samper de Calanda (-1.905), Loscos* (-1895) y Manzanera (-1.852).

 

MUNICIPIOS CON PEOR EVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA ENTRE 1920 Y 2020 (EN PORCENTAJE %):

Obón (-96,99%), Alcaine (-95,22%), Saldón (-94,89%), Bádenas (-94,84%), Almohaja (-94,57%), Segura de los Baños (-94,56%), Torre de las Arcas (-94,43%), Las Parras de Castellote (-94,42%), Huesa del Común* (-94,36%) y Loscos* (-93,81%).

 

MUNICIPIOS DESAPARECIDOS MÁS POBLADOS EN 1920:

Santolea (811), El Poyo del Cid (800), Cutanda (776), Luco de Jiloca (751), Navarrete del Río (694), Caudé (631), Lechago (604), Las Cuevas de Cañart (602), Luco de Bordón (559) y Ladruñán (516).


sábado, 25 de enero de 2020

LOS BARRIOS DE TERUEL Y LA CRISIS DEMOGRÁFICA



Aproximadamente, uno de cada 25 turolenses no vive en una cabecera municipal, sino en uno de los 121 barrios con que cuenta la provincia, según el nomenclátor del Instituto Nacional de Estadística (INE). En realidad habría que hablar de 106, pues en 15 de ellos no consta ningún habitante. Que a la hora de la verdad serán más, pues no es lo mismo el número de vecinos censados que el que en realidad reside allí.

De los 134.137 empadronados con que contaba la provincia el pasado año de 2019, pertenecen a barrios o pedanías 5.540. Una década antes, en 2009, la provincia marcaba su máximo demográfico del siglo XXI con 146.751 habitantes, 5.852 en barrios; en este periodo Teruel ha perdido la friolera de 12.614 vecinos, y las pedanías 312.

Pésimas cifras, pero algo mejores en esos pequeños núcleos, pues la merma porcentual es del 5,33%, más de tres puntos por debajo de la provincial, que alcanzó el 8,60%. Si en 2009 los barrios concentraban el 3,99% de la población, en 2019 había aumentado al 4,13%.



Barrios-dormitorio al alza



San Blas, Castralvo y Villaspesa, tres pedanías muy próximas a la capital, crecen notablemente, con un aumento de 262, 144 y 69 habitantes respecto a hace una década, respectivamente. Otras 24 también presentan una evolución positiva, pero en ningún caso el incremento llega a los diez vecinos. La mayoría repite población o la pierde, pérdidas que encabeza La Virgen de la Vega (Alcalá de la Selva), con 55 censados menos; lo hacen en más de 40 La Estación (Puebla de Híjar), Puigmoreno (Alcañiz) y Sierra Menera (Ojos Negros).

Los barrios más populosos son, con diferencia, San Blas y Villaspesa, antiguas aldeas de Teruel. El tercero fue anexionado a la capital en 1971, Castralvo. Se sitúan a continuación La Estación (Puebla de Híjar), Puigmoreno (Alcañiz) y El Poyo del Cid (Calamocha); este último también fue municipio independiente hasta 1971.

Desde 2009, Han quedado despoblados Paraíso Bajo (Manzanera), Mas de Navarrete (Camarena de la Sierra), La Rambla de Martín (Martín del Río) y Pozo la Muela (San Agustín). La Rambla tuvo término propio hasta 1969.

Por último, solo un barrio deshabitado en 2009 tiene algún (solo uno) vecino censado en la actualidad, Poviles, perteneciente a San Agustín.

lunes, 13 de enero de 2020

¿QUÉ MARCAS DE COCHES PREFIERE EL COMPRADOR DE TERUEL? (2019)


Las matriculaciones de turismos y todo-terrenos cayeron un 6,43% en la provincia el año pasado, quedando en 1.893 vehículos frente a 2.012 en 2018. El descenso superó al nacional (-4,8%). No tengo datos por comunidades autónomas, pero en el resto de Aragón la caída fue de un 5,24% en Huesca y un acusado 8,23% en el mayor mercado, Zaragoza.

La ralentización fue particularmente notoria en el canal de particulares (-8,67%) frente a una ligera caída del 0,72 en el de empresas, totalizando 1.464 y 559 matriculaciones, respectivamente. La del año recién terminado es la cifra más baja desde el 2014.

La marca preferida fue por segundo ejercicio consecutivo, Seat, con 228 unidades, seguida de Peugeot, Opel, Dacia, Renault, Citroën y Ford, por este orden; son las únicas que superan las cien unidades matriculadas en la provincia. De ellas, solo Dacia y Renault aumentan sus cifras con respecto a 2018; tras el de estas dos es notorio el ascenso de Skoda. En el lado opuesto, destaca la mala evolución de Volkswagen, Kía, Mercedes y Fiat.

Irrumpen en el mercado turolense los eléctricos norteamericanos de Tesla, con 4 unidades, y no colocaron ninguna, fabricantes presentes en años anteriores como Alfa Romeo, Smart, Maserati y Mahindra.

sábado, 28 de diciembre de 2019

¿CUÁNTOS HABITANTES TIENE MI PUEBLO? (2019)




En la última revisión del padrón municipal, publicado ayer día 27 por el Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondiente al 1 de enero de 2019, 137 municipios turolenses pierden población con respecto al anterior, 79 ganan, y 20 repiten. La provincia comenzó el año con 134.137 habitantes, 435 menos, y encadena un nuevo mínimo histórico, a pesar de haberse atenuado la sangría demográfica respecto a ejercicios anteriores.


Andorra, sumida en una preocupante crisis, encabeza con diferencia la lista de las localidades con mayores pérdidas de población, 161 menos, al pasar de 7.633 el 1 de enero de 2018 a 7.422 un año después. Contaba en 2009 con 8.403 vecinos, casi mil más que en el último censo, censo que desde entonces no ha dejado de recortarse.


A gran distancia se sitúan Escucha (-33) y Cella (-32). Andorra y el de la fuente no son los únicos Ayuntamientos importantes con cifras negativas; entre aquellos que superan la barrera del millar de censados, Albalate del Arzobispo (-24) pierde la de los 2.000 vecinos, y Calaceite (-17) queda apeado de este grupo al quedar con 994 habitantes. También registran números rojos Montalbán, Mas de las Matas, Alcorisa y Sarrión.


En el lado positivo, la capital suma 199 nuevos empadronados, quedando su población en 35.890. Encadena dos años de aumentos y se acerca el récord histórico de 35.961 alcanzado el año 2013. Siguen Calanda (40), Valderrobres (27) y Cedrillas (34). Entre los Ayuntamientos “milenarios” y en orden decreciente, también arrojan cifras positivas Santa Eulalia, Calamocha, Híjar, Albarracín, Alcañiz, Utrillas, Mora de Rubielos y Monreal del Campo, aunque el último con apenas un habitante más. Sorprende la Zoma que dobla y más su población, 16 en 2018 y 33 en 2019. Cifra modesta, pero hay que remontarse a 1998 para encontrarla.


La provincia en su conjunto, pierde censo por décimo año consecutivo; su máximo del siglo XXI fue en 2009, con 146.751 vecinos, 12.614 más que en 2019, siendo la pérdida del último año, 435 habitantes menos, la menor durante este periodo. La mayor se dio en la revisión de 2016, con una merma de 1.955 habitantes con respecto al anterior.

sábado, 10 de agosto de 2019

¿Hay una mujer entre los 180 turolenses asesinados por los nazis?


En el listado de los más de 4.400 fallecidos en campos de concentración nazis que ayer, viernes 9, publicó el Boletín Oficial de Estado aparecen 184 turolenses de entre 16 y 66 años; pero:

- Uno es dudoso (no se sabe si es de Teruel o Valencia).

- Otro se adjudica a la provincia pero es de La Puebla de San Miguel (Rincón de Ademuz, Valencia).

- Tres aparecen repetidos:

Uno lo vemos como Ramón Bofill Albose y después con Albesa como segundo apellido (seguramente, el correcto).

Y dos hermanos, como el anterior de Albalate del Arzobispo, primero como Pedro y Rito Serón Félix, y luego como Pedro y Rita Cerón Félix.

No quedamos sin saber si es Rito o Rita, en caso de ser lo segundo, sería la única mujer turolense de la lista.

Hechas estas correcciones son, en total, 180, que podían ser uno menos.



Cuatro pares de hermanos



De los 180, 153 figuran en el listado de asesinados en los campos de Gusen y Mauthausen, y el resto en una lista complementaria donde también se encuentran los de Dachau, Farge y otros.

Son cuatro los casos de hermanos fallecidos en un campo de exterminio:

- Los citados y Rito (o Rita) Serón o Cerón Félix.

- Pablo y Valentín Gascón Arnal, naturales de Utrillas.

- Esteban y Teófilo López Barberán, de Martín del Río.

- Y Enrique y José Malimaña Blesa, también de Albalate del Arzobispo.

Los ocho vieron apagarse sus vidas en el campo de Gusen, al este de la ciudad austriaca de Linz.



La Tierra Baja, principal punto de origen



Albalate del Arzobispo y Alcañiz son los municipios con más víctimas de la barbarie nazi, nueve naturales de cada uno de ellos.

Hay siete de Aguaviva y Calanda-

Seis de Calaceite, Teruel, Urrea de Gaén y Valderrobres.

Cinco de Segura de los Baños e Híjar.

Cuatro de Mosqueruela, Beceite y Alcorisa.

Y tres de los siguientes pueblos: Alcalá de la Selva, Andorra, Blesa, Ejulve, Monroyo, Mora de Rubielos, Obón y Utrillas.



88 municipios



En total, hay fallecidos procedentes de 88 municipios, incluso de alguno desaparecido, como Rudilla, o el menos poblado de la provincia, Salcedillo.

De 16 a 66 años

El más joven de los asesinados era Manuel Albalate Sobradiel, nacido el 1 de marzo de 1925 en Urrea de Gaén y muerto en Gusen con solo 16 años, el 31 de agosto de 1941.

El de más edad, Francisco Atienza, vio el mundo en Mora de Rubielos el 12 de marzo de 1878, y dejó de existir en el campo de Buchenwald el 2 de marzo de 1945, a punto de cumplir los 67 años.
La gran mayoría, 152 padecieron cautiverio y muerte en Gusen, 15 en Mauthausen, seis en Dachau, tres en Buchenwald, dos en Flossenburg, uno en Farge y otro en Bergen Bergen.

martes, 25 de junio de 2019

Aumenta el número de residentes en la provincia por primera vez en diez años



Son apenas 57 humildes habitantes más en el corto espacio de un semestre, pero por primera vez en diez años, Teruel gana habitantes en una estadística del Instituto Nacional que se ocupa de dicha materia.

Hablo de la recientemente publicada relación semestral de población residente en España, en la que adjudica a la provincia, a 1 de enero de este año 2019, 133.344 personas, 57 más que el 1 de julio anterior, tras encadenar continuos descensos desde 2009, como puede apreciarse en la tabla.

Un rayito de esperanza cuando la provincia se mueve en mínimos históricos, en espera de que se confirme si estamos ante un punto de inflexión en futuros padrones, censos y encuestas demográficas.


Gracias a los extranjeros

Los inmigrantes fueron los responsables del aumento demográfico de la provincia en los felices años 2000, que quedó truncado por la crisis, y de nuevo son los extranjeros los que propician el crecimiento, según reflejan las columnas de la derecha. La población de otros países comenzó a recuperarse en 2017, mientras la nacional no deja de disminuir desde hace décadas de forma inexorable.

En enero de 2002, los extranjeros apenas suponían el 3,53% de la población residente total, porcentaje que aumentó hasta un máximo del 12,36% en 2009 y perdió la barrera del 10% en 2015, que recuperó en julio del año pasado, 10,02%, situándose en el 10,22% en enero.


Máximos y mínimos

Pero si nos atenemos a los más usuales periodos anuales, de esta estadística semestral, la variación interanual sigue siendo negativa -133.850 el 1 de enero de 2018, 506 por encima de los 133.344 actuales- encadenando un nuevo mínimo anual histórico, si obviamos los 133.284 residentes de julio.

El máximo de enero del siglo se dio hace diez años, en 2009, con 146.134, es decir, desde entonces hemos perdido la friolera de 12.788 habitantes. También fue la fecha con más residentes extranjeros, 18.066, 4.437 más que en la actualidad.

lunes, 29 de octubre de 2018

¡LA CARRETERA DE CUENCA VA POR DONDE NO DEBE!


El Turia y la N-330/N-420 a su paso por Libros (foto: David Domingo)   

“… Alcanzará mayor inclinación al sur, atraviesa terrenos más secos y menos acueductos, se podrá situar a mayor distancia del río, a donde nunca han llegado sus mayores crecidas, no encontrará las grandes rocas, será más llana porque así lo permite el terreno, y más corta si es que el Sr. Eced cree como nosotros que la línea recta es la distancia más corta entre dos puntos”.
Estas eran las algunas de razones que en un lejano 1885 argumentaban los defensores de que la incipiente carretera de Cuenca discurriese a la izquierda del río entre Villel y Libros, y no a la derecha como finalmente se hizo. El tal señor Eced, don Vicente, era un terrateniente de la zona a quien acusaban de ser autor del proyecto, pues se da la circunstancia de que trabajaba en la Jefatura de Carreteras.
El texto pertenece a una carta publicada en “El Ferro-Carril” por el anónimo corresponsal de Villel, quien asegura:
 “Don Vicente Eced es uno de los primeros propietarios en el término municipal de Villel, y sus riquísimas posesiones están enmarcadas en la margen derecha del Turia, por donde quiere que se abra la carretera para llevarla derechita a estas y otras no menores de su familia, con el único fin sin duda de darles buen camino y asegurar con la carretera muchos puntos falsos que tienen los acueductos por donde a las mismas se da el riego”.
Para el portavoz de “El Ferro-carril”, tanto al Estado como a los pueblos situados a la izquierda del río, entre los que cita Cascante, Cubla, Valacloche, Camarena, Riodeva y también Libros, “interesa muy mucho que la carretera  se abra por la izquierda y no por la derecha del Turia”, y asegura que en las anteriores comisiones que han estudiado el terreno entre las que figuraron “personas muy competentes”, era opinión común que era más económico hacer la carretera a la parte izquierda del río.
Esto se publicó el 18 de noviembre, al día siguiente respondía “Diario de Teruel”, que basaba su defensa en que “El Ferro-Carril y su anónimo corresponsal han sido mal informados en esta cuestión, el señor Eced podrá estar encargado de tomar los datos para la redacción del proyecto, pero el trazado ha sido previamente determinado por el señor ingeniero jefe de la provincia, el cual ni tiene propiedades ni medieros en Villel ni en Libros”. Se reservan el derecho a contestar más ampliamente “cuando nos enteremos mejor del asunto”… pero ya no vuelven a hablar del tema.


Problemas con las rocas en la carretera (foto obtenida en Facebook)

Un poco de historia


“Por una Real reciente se dispone que inmediatamente y sin levantar mano, se hagan los estudios de una carretera que nos ponga en comunicación con Cuenca”, leemos en el periódico “Turia” del 21 de diciembre de 1856. “Si esta disposición se lleva a cabo, como suponemos, con la actividad que en la misma se manifiesta y las circunstancias reclaman, podrán emplearse miles de brazos en las obras, y ser más llevadera la carestía para los que solo cuentan con un jornal para su mantenimiento”.
Las primeras referencias de la carretera de Cuenca a Teruel se remontan, pues, a hace más de 160 años;posteriormente pasó a denominarse carretera de Tarancón a Teruel, y por último, conforme a la nomenclatura establecida en el denominado “Plan Peña” (1939-1941)recibió la letra y los tres número que la identifica hoy:N-420 (Córdoba-Tarragona), que en el ese tramo de Teruel coincide con la N-330 (Alicante-Francia).
La construcción se hacía por “trozos”, lo que hoy denominaríamos fases o tramos, y eran independientes los de Cuenca y Teruel. En nuestra provincia fueron seis, el primero hasta Villastar. No tengo constancia de en qué fecha se adjudicó o realizó, pero pudo ser cuando se hizo “el puente sobre el Turia, llamado de San Francisco, en la carretera de primer orden de Cuenca a Teruel”, pues es donde arranca; la subasta de las obras se anuncia para el día de San Fermín -7 de julio- de 1863.
Hubo estudios de trazado que no sirvieron, pues parece que se produjo un parón hasta los años 80 del siglo XIX. “La Crónica” el 2 de junio de 1882, a la par que anuncia que -ya con el nombre de carretera de Teruel a Tarancón- “por su importancia y enlace que establece es considerada como de primer orden”, nos cuenta cómo estaba el proyecto:
“Hace muchos año empezó su construcción, se terminó un trozo que enlaza esta ciudad con Villastar, después de no pocos años empezó otro desde Villastar a Villel, sabemos que los estudios de los trozos que faltan están sin hacer (...), y reivindica su necesidad para crear empleo, especialmente en Libros, pues sus vecinos “han quedado completamente arruinados a consecuencia de la última inundación y pedrisco”.
Los dos trozos de la discordia, tercero y cuarto, se adjudicaron simultáneamente, en subasta celebrada el 10 de mayo de 1887, y la carretera fue por el lugar que conocemos. Los dos últimos de la provincia, quinto y sexto, se adjudicaron a un tal Marcelino Estevan el 10 de abril de 1889.
Hubo un último problema para culminar un trazado que apenas ha variado desde entonces. La subasta para la construcción del puente sobre la rambla “la Chartera”, en Villel; quedo desierta en dos ocasiones, hasta que en 1902 se decidió hacerlo por adjudicación directa.
El 21 de diciembre de 1856, "El Turia" publicaba esta noticia. Tardó más de 20 años en construirse.

lunes, 17 de septiembre de 2018

Pueblos de Teruel (1940-2017): los reyes de la despoblación…. y los (poquísimos) que se salvan de la quema



     Solo cinco municipios de los 236 que configuran nuestra provincia  tienen más población hoy que cuando terminó la guerra civil: Andorra y Teruel han duplicado y más su vecindario, Utrillas y Alcañiz casi lo han hecho, y Escucha presume de algunos vecinos suplementarios, si bien esta última localidad se encuentra en franco declive. Pérdidas de poca cuantía, de menos del 10%, se dan en Alcorisa y Calanda.
     Los 229 municipios restantes son otra historia: en el periodo 1940-2017 han perdido al menos un 20% de su población, que en el caso de 27 pueblos supera el 90%. Además, 82 han menguado entre un 80 y 90%. Apenas 21 municipios “se conforman” con perder “solo” menos de la mitad de su vecindario (el 50%) desde el 1 de enero de 1940. Son, a considerable distancia de Alcorisa y Calanda y de menor a mayor reducción porcentual: Valderrobres, Albarracín, Monreal del Campo, Cella, Villastar, Mora de Rubielos, Cedrillas, Mas de las Matas, Sarrión, Cuevas de Almudén, Ariño, Martín del Río, Villarquemado, La Mata de los Olmos, Calamocha, Montalbán, Celadas, Griegos y Guadalaviar.

Obón: queda un vecino por cada 20 que había en 1940

     El caso más extremo es Obón, que ha pasado de 1.107 a 44 censados (-96,03%), es decir, de cada 20 con que contaba en los albores del franquismo, solo queda uno. Saldón de 490 a 26, Alcaine de 909 a 62, Huesca del Común de 915 a 67… Además de Obón, cuatro de estos 27 vapuleados pueblos que ven reducida su población a menos de una décima parte, superaban el millar de hombres y mujeres en 1940 Loscos (1.480), Libros (1.278), Puertomingalvo (1.181) y Blesa (1.081). Hoy tienen, respectivamente, 139, 103, 117 y 97.
     Si hablamos de cifras absolutas y no de porcentajes, lidera las pérdidas Calamocha, con 3.775 vecinos menos en la actualidad que tras la guerra civil, teniendo en cuenta que en 1971 absorbió a diez pueblos del entorno. Le siguen Castellote (3.012) y Albalate del Arzobispo (2.398), y también han perdido más de un millar de vecinos, en orden decreciente, Híjar, Santa Eulalia, Samper de Calanda, Oliete, Mosqueruela, La Puebla de Híjar, Manzanera, Ojos Negros, La Puebla de Valverde, Loscos, Muniesa, Caminreal, Báguena, Olba, Cella, Aguaviva, Alloza, Libros, Aliaga, Alcalá de la Selva, Bello, San Agustín, Villarluengo, Montalbán, Torrijo del Campo, Monreal del Campo, Calaceite, Burbáguena, Obón, Fuentes Claras, Castelserás y Valdealgorfa.
     La mayoría de estos pueblos ya habían entrado en declive, generalmente en 1910, que es cuando la provincia tocó su techo demográfico si nos atenemos a los censos decenales, con 265.908 habitantes. Pero lo hicieron en caída libre especialmente en la década de 1960, y algo menos en la anterior y posterior.
     La ganancia absoluta de habitantes de Teruel capital supera a los otros cuatro municipios que no se han visto afectados por la crisis demográfica juntos, 18.938 habitantes suplementarios sobre los 16.546 con que contaba tras la última contienda civil. Alcañiz gana 7.246 vecinos, Andorra 4.604, Utrillas 1.502 y Escucha 95. Salcedillo es el único municipio, entre el resto, que pierde menos de cien vecinos, 95; claro que pasa de 108 en 1940 a 17 en 2017. Y llegó a alcanzar un mínimo de siete habitantes en 2000, marca que mantuvo varios años y le situaba como el municipio menos poblado de España.

Las localidades más populosas: mal, pero no tanto, salvo excepciones

     Termino con un repaso a las localidades más importantes (las que hoy superan hoy el millar de habitantes). Teniendo en cuenta que el descenso provincial ha sido del 44,80%, veamos de mayor a menor cuáles han sido sus pérdidas. Santa Eulalia se descuelga con una importante merma del 64%, al pasar de 2.887 a 1.033 vecinos.
Otros tres municipios pierden más de la mitad de su masa humana: Albalate del Arzobispo de 4.367 a 1.978 (-54,71%), Híjar de 3.688 a 1.697 (-53,99%), y Calaceite de 2.134 a 1.038 (-51,36%).
     Los descensos de Montalbán (46,96%) y Calamocha (46,44%) también sobrepasan la media provincial, siendo más atenuados en los demás municipios: Sarrión (42,54%), Mas de las Matas (39,72%), Mora de Rubielos (36,42%), Cella (31,14%), Monreal del Campo (30,73%), Albarracín (25,56%), Valderrobres (20,18%), Calanda (-6,39%) y Alcorisa (3,38%).
     De los once pueblos que porcentualmente menos habitantes pierden de la provincia, nueve son los últimos citados; entre ellos se intercalan Cedrillas (39,62%) y Villastar (33,82%).
    Un último dato: si hoy son 19 los municipios que superan el millar de vecinos en la provincia de Teruel, en 1940 sumaban 77.

martes, 11 de septiembre de 2018

Soria y Teruel, las provincias más castigadas por la despoblación desde el fin de la guerra civil



     Acabada la última guerra civil (1936-1939), la provincia de Teruel tenía censados 223.064 habitantes; llegó el régimen franquista y con él la generación del “baby boom”, pero también los “polos de desarrollo”. Y mientras España no paraba de crecer, Teruel, junto a otras desdichadas compañeras del interior, perdía más y más población.
     Murió el generalísimo en noviembre de 1975, y nuestro país estrenó una nueva era, la de la Monarquía Constitucional. España había pasado de algo más de 26 a casi 36 millones de habitantes; la población se había incrementado en un muy considerable 38%.

A Teruel el “baby boom” no se sirvió para nada

     Mientras con Franco algunas provincias registraban crecimientos monstruosos, otras perdían población; Teruel pasó de los citados 232.064 vecinos a 163.879, 68.185 menos, una caída en tanto por ciento del 29,38%. Es decir, de cada cien domiciliados en la provincia a 1 de enero de 1940, casi 30 habían desparecido en el censo de la misma fecha de 1976.
     Peor parados que Teruel salieron tres territorios: la merma en Guadalajara fue del 29,61%, como en Cuenca, y en Soria del 31,60%. En total, de las 52 provincias españolas (considerando como tales Ceuta y Melilla), 21 habían visto reducidos sus recursos humanos entre el primer censo realizado tras la guerra y el primero de la democracia.
     Mientras, cinco doblaban y más su población: Madrid, Barcelona, Vizcaya, Álava y Guipúzcoa, es decir, las que albergan las dos mayores ciudades y el País Vasco. Los incrementos oscilaron entre el 168,69% de Madrid y el 100,36% de Guipúzcoa.

Democracia: Panorama malo, pero algo atenuado

     Han pasado 42 años con el actual régimen y la evolución demográfica es similar, pero se atenúan las enormes diferencias que había entre las provincias que más población obtienen y las que más pierden. España ha ganado casi 11 millones de habitantes, frente a casi 10 en los 36 años transcurridos entre 1940 y 1976; más en cifras absolutas, pero menos en porcentaje, el 29,89 y el 38,17%, respectivamente.
     Las provincias que pierden población se reducen de 21 a 17.
     Teruel no es la cuarta, sino la quinta más perjudicada (demográficamente hablando), con una caída del 18,32%. Pero las tres que la precedían tras el franquismo, han corrido mejor suerte en el recuento de la democracia: Soria pasa de ser la peor parada a ocupar el sexto puesto, justo detrás de nosotros (-17,90%); Cuenca baja al noveno lugar, y Guadalajara -algo similar pero en menor medida sucede en Melilla, Toledo y Albacete-, crece espectacularmente un 76% y logra salir de la España en regresión. En los años de monarquía constitucional, les ha ido peor que a los turolenses en Ávila, Lugo, Zamora y sobre todo en Orense (-28,77%).
     Ninguna provincia dobla su población, como durante la dictadura, casi lo hace Baleares (95,58%), y se siguen a más de quince puntos Almería, Alicante, Las Palmas y Málaga. Madrid, y sobre todo Barcelona, moderan su crecimiento.

1940-2018: 17 hermanas pobres y solo Soria más que Teruel

     Y sumando todo, desde el final de la guerra civil hasta la actualidad (1940-2018), España en conjunto pasó de 26.915.907 a 46.659.302 habitantes, un notable incremento porcentual del 79,35%. Pero en Teruel, las cosas han sido muy distintas; la población se ha reducido de 232.064 censados en 1940 a 133.861 en 2918, su cifra más baja de la historia, y que supone un recorte del 42,32%; 42 de cada 100 residentes en la provincia la han abandonado desde 1940.
     Solo Soria presenta un panorama más desolador, pues la caída es del 43,84%. Tras Teruel, pierden al menos la cuarta parte de su población Zamora (42,32%), Cuenca (39,80%), Lugo (35,35%), Orense (32,49%), Ávila (31,76%) y Palencia (25,47%),
     Son 17 las provincias que se han despoblado en los últimos 78 años, aunque para algunas se abre un rayo de esperanza, pues aunque estén con números rojos por sus malos resultados durante el franquismo, la evolución bajo la monarquía ha sido positiva, Ciudad Real, Huesca, y con un anecdótico aumento del 0,004% Badajoz (28 habitantes más en 2018 que en 1976).
     Al otro extremo, gracias en especial al centralismo franquista, Madrid pasa de 1.579.793 habitantes (Barcelona tenía más) en 1940 a 4.970.186 en el último recuento, un crecimiento del 314,61%. Superan el 200% Las Palmas y Alicante, y el 185% Santa Cruz de Tenerife, Álava, Baleares y Barcelona (185,44%).
     En resumen: tan solo los sorianos pueden mirarnos por encima del hombro y asegurarnos, “nosotros somos los reyes de la despoblación”. ¡Triste consuelo!