domingo, 11 de febrero de 2018

LOS DESPOBLADOS DE TERUEL, UNA HISTORIA DE HAMBRE, PESTE, GUERRA Y CRISIS (I)


 Los primeros despoblados medievales tras la reconquista, o quizá durante la misma, podrían ser los que cita, en 1269, Jaime I al conceder al Consejo de Teruel autorización para repoblar una serie de lugares; algunos como Camarena o Mosqueruela lo fueron, pero enumera otros de los que nada se ha sabido después: Atorella, Salamanca, Turiles... Ninguna pista he encontrado sobre su ubicación, solo que pertenecían a la Comunidad de Teruel, cuando por sí sola ocupaba casi la mitad de la actual provincia, con un centenar de aldeas.
Hambre, peste, bandolerismo y la Guerra de los dos Pedros (1356-1369) hicieron que el siglo XIV y el siguiente fuesen catastróficos para la demografía provincial, y es el periodo en que más poblaciones desparecieron, siendo ssu términos agregados o repartidos entre los del entorno.
Según la crónica de la Provincia de Teruel de Pedro Pruneda, que se inscribe en la gran obra Crónica General de España (1866), en el partido de Teruel quedaron despoblados a causa del conflicto entre castellanos y aragoneses: Abuán, Alcamin, Alcaria de Bellestar, Buaman, Burel, Cañada de García López, Castellón de Cabras, Gazapos, Cuevas de Rocín, Fozla, Gallel, Gasconella, Guidal, Hornos, Malezas, Monta, Pedra Salz, Puerto de Escaviella, Vallidán, Fuentes de García, Rora, y Villar de Menga.
No todos quedaron inmediatamente despoblados y algunos resurgieron con otro nombre. Gasconella (Gasconilla o Las Gasconillas) siguió como una aldea de Teruel capital, junto a las posiblemente posteriores San Blas y Villaspesa, y no quedó despoblada hasta los años 60 o 70 del siglo pasado. Algunos estudiosos sostienen que Castellón de Cabras es Castel de Cabra; localidad que renacería con el nombre de Cabra, tomando el actual posteriormente
Cuevas de Rocín, opinan ciertos autores, se corresponde con Cobatillas, que se incorporó a Hinojosa de Jarque en 1971. Petra Salz, dice una teoría, evolucionó a la actual Peracense; el castillo tenía a sus pies otra aldea llamada Villeta; en la parroquia se conserva la imagen medieval de una virgen que debió ser de la iglesia de dicho despoblado. Y Guidal parece ser Gúdar.
Herrera y Mierla se agregaron a Ojos Negros, en cuya formación también participaron otras dos antiguas aldeas, Fornillo y Pozuelo. En Gallel (Alba) sus salinas siguieron funcionando hasta que en el siglo XVIII ordenó su cierre el rey Carlos III.
Abuán fue repartido entre Cella, Caudé y El Campillo, y Alcamín pasó a Villalba Alta, que a su vez se agregó a Perales del Alfambra en 1972.  
De otras pardinas no he encontrado ni rastro de sus vicisitudes o localización: Buamán, Burel, Gazapos...

EL VALIOSO TESTIMONIO DE JORDÁN DE ASSÓ

Cualquiera que se interese por las pardinas se encontrará con el listado de Jordán de Assó (Historia de la economía política de Aragón 1798), la mayoría ya despobladas en 1495. Y no se limita al partido de Teruel, también el de Daroca, el de Alcañiz y el de Albarracín. Según Assó, Albarracín no solo carecía de despoblados, sino que nacían aldeas nuevas, como Griegos, Guadalaviar, Toril, y Masegoso. Hoy no podemos decir lo mismo; pues aunque nunca alcanzó la categoría de municipio, El Cañigral quedó despoblado a finales del siglo pasado, como ocurrió con Gasconilla.
Asso suele decir a qué términos fueron agregadas las pardinas, que son el grueso de las que figuran en el listado. Hay otros más recientes, de la Gran Enciclopedia Aragonesa y de la Wikipedia. Muchos despoblados los he desechado por figurar tan solo en una de las dos últimas listas y no encontrar ningún otro rastro, por ser claramente errores, como pardinas documentadas pero adjudicadas a otro pueblo, núcleos que nunca pudieron considerarse una aldea. etc.


jueves, 8 de febrero de 2018

TERUEL, ALCAÑIZ, ANDORRA Y CALANDA, DONDE MÁS BAJA EL PARO; VILLEL, MARTÍN DEL RÍO, VALDELTORMO Y LLEDÓ, DONDE MÁS SUBE


El pasado 2017 el paro bajó en 120 municipios de Teruel, permaneció inalterable en 56, y aumentó en 60, contando la provincia a 31 de diciembre con 986 desempleados menos que en 2016. Parecen cifras positivas, pero no lo son, porque también ha disminuido la población activa, se ha reducido el número de turolenses ocupados y aumentado el de inactivos.
Ninguna de las mayores localidades de la provincia se encuentra entre las que han visto crecer su número de parados; Villel es la más perjudicada, con ocho desempleados más; sigue con siete Martín del Río, y con cinco Valdeltormo, Lledó y Torrelacárcel. De destacar que el último municipio había cerrado 2016 con cero parados. Otras poblaciones que no los tenía entonces y ahora sí son Fuentes Calientes, Singra y Visiedo, con dos, y con un vecino que busca trabajo, Bea, Calomarde y Rubiales.
Los municipios que repiten número de parados son en general de pequeño tamaño; entre ellos, los que más tienen son Oliete (20), Torrevelilla (16) Albentosa (12) y Bronchales (11).

EL PARO BAJA EN TODOS LOS MUNICIPIOS CON MÁS DE 1.000 H.

Los tres Ayuntamientos más poblados y con mayor cifra absoluta de desempleados de la provincia son asimismo donde más se han reducido el paro: Teruel (-259) Alcañiz (-138) y Andorra (-59). También pierden 20 parados o más Calanda (-54), Alcorisa (-44), Calamocha (-30), Sarrión (-21) y La Puebla de Híjar (-20). En términos relativos, la mejor evolución es para Sarrión, con un descenso del 40,38%, seguido de La Puebla de Híjar (-33,90%) y Alcorisa (-22,22%). Por el contrario, en Alcañiz y Andorra la proporción apenas es del 12,51 y 12,72%, muy por debajo de la media nacional del 15,64%.
En cuanto al resto de las poblaciones cuyo censo supera los mil vecinos –de los anteriores solo La Puebla de Híjar no los alanza-, la variación en el número de demandantes de empleo es la siguiente: Monreal del Campo (-18), Albalate del Arzobispo (-18), Mas de las Matas (-17), Montalbán (-12), Cella (-12), Utrillas (-11), Valderrobres (-9), Albarracín (-7), Híjar (-7), Santa Eulalia (-6), Calaceite (-3) y Mora de Rubielos (-2).

MENOS POBLACIÓN ACTIVA

Según los datos del Ministerio de Trabajo, Teruel terminó 2017 con 6.303 parados frente a 7.289 en 2016, 986 menos. Pero hay que contar con la población que haya perdido la provincia; las cifras del último año todavía no se han publicado, pero como referencia, en 2015 fueron 1.955 personas y 1.415 en 2016.
Sí que disponemos de los resultados de la Encuesta de Población Activa correspondiente al cuarto trimestre del año pasado. Respecto al mismo periodo del anterior, indica que Teruel ha pasado de 64.100 activos a 62.200, 1.900 menos. De ellos los ocupados pasan de 56.300 a 55.300, mil menos, y los parados de 6.900 a 5.900, también mil menos. Los inactivos aumentan en 900 al pasar de 50.000 a 59.000. Por ello, una disminución del desempleo no se corresponde con un incremento de puestos de trabajo.


domingo, 14 de enero de 2018

GALVE, ARIÑO, MAICAS, LANZUELA, FOZ, UTRILLAS... MUCHOS PUEBLOS DE TERUEL TAMBIÉN SON APELLIDOS


¿Conoces a algún AlcaineMaicasAriño o Utrillas? ¿Perteneces a esos pocos miles de turolenses cuyo apellido es también nombre de un municipio turolense? Galve, Lanzuela, AllozaArgenteBlesaAlacónAlluevaBáguenaCalomardeTeruel... Los hay con cierta abundancia en la provincia, y otros inexistentes o casi inexistentes aquí: CorbalánMontalbánLledóAlbarracínSarrión...
En realidad, la gran mayoría de municipios se trasladan a un apellido y unos pocos al patronímico, Teóricamente, podríamos encontrar a una Alba Monteagudo del Castillo, a un Odón Villahermosa del Campo, o a un Lidón Fuentes Calientes. Así que para este estudio he hecho una selección por la que los 236 municipios turolenses (y algunos con nombre compuesto, lo que daría pie a dos o más posibilidades) quedan reducidos a 87 apellidos, en base a criterios que explicaré al final.

Los apellidos emigran con sus portadores, algunos para siempre

La emigración hace extinguirse algunos apellidos. Cuando hablo de que un apellido no figura entre los residentes o nacidos en la provincia, quiero decir que, de existir, hay menos de cinco, pues al bajar de esa cantidad desaparecen de los listados que facilita el Instituto Nacional de Estadística. Y este trabajo se ciñe al primer apellido.
Por ejemplo, Corbalán, que popularizó un gran jugador de baloncesto. En España hay 3.392 “corbalanes”, En Teruel apenas nacieron 25, pero hoy no reside aquí ninguno (o menos de cinco).
Peor es el caso de Allepuz, que tiene 26 nacidos y cero (ojalá sean tres o cuatro, en realidad) residentes. Con el agravante de que frente a los 3.392 “corbalanes” españoles apenas hay 395 “allepuces”; los primeros suponen para la provincia, por nacimiento, el 0,74% del total nacional, los segundos un considerable 6,68%.
Y, ¿qué decir de Fortanete? Solo son siete nacidos, y desaparece en la estadística de residentes; pero es un apellido rarísimo, pues en toda España apenas 20 personas tienen Fortanete como primero; es decir, en la provincia vinieron al mundo el 35% de los “Fortanetes” españoles.
Hay que añadir Lledó con nueve nacidos (3.885 en España) y Tornos con cinco (565); en cinco apellidos que desaparecen entre los residentes.
De los 54 apelativos “turolenses” con moradores en la provincia, en todos encontramos que los nacidos superan a los censados, con una sola excepción, Ródenas (6 naturales y 12 censados, el doble), mientras Cucalón se mantiene, con unos escasos 7 nacidos y residentes (456 en toda España).
En resumen: hay 5.222 personas que nacieron en la provincia con un primer apellido “turolense”, pero residen en Teruel poco más de la mitad, 2.916. Hasta aquí llegan los devastadores efectos de la inmigración.

“Teruel”, el más abundante en España, Tronchón, el más raro

Los diez apellidos más abundantes entre todos los residentes en el país son, por este orden: TeruelRódenasSamperMontalbánMonrealLledóCorbalánFresnedaBarrachina y Alcañiz. Pero solo en cuatro, su peso específico es en Teruel superior al nacional, teniendo en cuenta que en la provincia reside el 0,29% de la población de España. El de más arraigo es Barrachina (1,84%), le siguen Alcañiz (1,31), Monreal (0,75) y Samper (0,61).
En el extremo opuesto, Montalbán y Fresneda no figuran (o son menos de 5) entre los residentes en la provincia. Como hemos visto antes, Lledó y Corbalán han “desaparecido”, hay nacidos pero no (o casi) censados. Aunque hay 26 individuos en la provincia con Montalbán de segundo apellido y cinco con Fresneda.
 Otros que superan los 2.000 individuos pero no cuentan con representantes en la provincia, son AlbarracínBañónSarrión y Manzanera.
¿Y los más raros, los menos frecuentes? Tronchón se lleva la palma, con el mínimo de cinco personas en España; si desaparece una, dejará de figurar en las estadísticas. Otras rarezas son Formiche (8), Lagueruela (12), Jorcas (12) Mirambel (13), Ginebrosa (13) Arens (19) y a continuación Fortanete, el único del grupo que tiene nacidos en Teruel, pero ninguno de ellos residentes.

Entre los 274 de Ariño y los cinco Odón, 50 apellidos representados en la provincia

El pueblo de los dinosaurios, Galve, es que más abunda como primer apellido entre los que vivimos en la provincia, con 274 hombres y mujeres. Solo otros nueve superan los cien representantes que son, en orden descendente: Ariño, MaicasLanzuelaFozUtrillasAllozaBlesaTorrijo y Alcaine.
También Galve (531), Ariño (484) y Maicas (333) predominan entre los turolenses de nacimiento, pero detrás el orden cambia: BlesaMuniesaEscorihuelaUtrillasAlcaineAnadónFozAllozaTorrijo, etc. Hasta 24 apellidos cuentan con más de un centenar de naturales, frente a diez entre los residentes.
Con cinco o más casos, el apellido menos común es Odón (5), le siguen CucalónVillelRódenasBádenasRáfalesLidónHuesaBerge y Fonfría, todos con menos de veinte residentes. La capital queda a continuación, apenas 21 “terueles” viven en Teruel.

Alpeñés, Lanzuela y Utrillas, concentrados en casa

Teruel es la provincia española con mayor número de censados llamados AlpeñésLanzuela y Utrillas. Los 25 “alpeñeses” que viven aquí suponen casi dos tercios de los 38 que hay en el conjunto del país; Lanzuela y Utrillas arrojan unas proporciones del 46 y el 30 por ciento del total, respectivamente.
Otra conclusión interesante de estas estadísticas es que pone de manifiesto, especialmente entre los apellidos más propios de la provincia, los puntos de emigración tradicionales de los turolenses: Valencia, Zaragoza y Barcelona.
Hay otros seis apellidos cuya frecuencia es superior solo en otra provincia: Galve (Zaragoza). Allueva (Zaragoza), Villel (Valencia), Foz (Barcelona), Maicas (Valencia) y Pobo (Zaragoza).
Trece tienen en dos provincias más representantes que en la turolense y siempre son dos de las tres citadas, salvo Odón, pues es en Castellón donde viven más “odones”. Los otros son OrriosTorrijoAllozaRilloAlcaineCalomardeMuniesaObónBronchalesAnadónPlou y Ariño. En muchos de ellos, la mayoría nacieron en Teruel, muestra de que emigran mayoritariamente hacia las citadas provincias.

Complicada selección: de 269 posibles a 87 apellidos “turolenses”

Casi todos los nombres compuestos que se repiten en el listado de los 8.124 municipios españoles (e incluso dentro de la propia provincia) los he eliminado; por ejemplo, respecto a San Martín del Río, no he tenido en cuenta San Martín, Martín, Del Río ni Río. En este país hay 20 municipios con San Martín en su nombre, y otros seis con Martín sin el San (como el también turolense Martín del Río). Y es un caso que se repite una y otra vez.
Hay alguna excepción. Cuando muchos pueblos añadieron un segundo nombre al que tenían en 1916 para evitar repeticiones con homónimos de mayor importancia, algunos ya presumían de nombre compuesto y el primero no se repite o apenas en otras provincias. Caso de Torrijo (del Campo), Samper (de Calanda), Miravete (de la Sierra), Albalate (del Arzobispo), etc.
Otros los he eliminado por referirse a conceptos muy amplios y parecer complicado que su primitivo portador fue alguien del pueblo, como: AlbaBelloNogueraAliagaParrasNoguerasRubialesMolinosBlancasSan AgustínSanta EulaliaLibrosSenoMoscardón...
En algunos apellidos/pueblos he tenido serias dudas, y para seleccionarlos he tenido su mayor o menor presencia entre los residentes o nacidos en la provincia o incluso cuestiones históricas.
Sin esta criba, los apellidos más comunes serían MartínCortes (El INE no distingue entre Cortes y Cortés, con acento, pero existen ambos), AguilarMoraSeguraVillarVillanueva y Alba. También hay apellidos de pueblos que ya no los son como Armillas, Corbatón, Collados... espero incluirlos en una futura actualización.
De una selección inicial de 269 nombres o partes del nombre de pueblos turolenses que también son apellidos, quedan seleccionados 87; 50 de ellos están representados entre los residentes en Teruel, y 55 entre los nacidos.

Como curiosidad, en este proceso, he encontrado unos cuantos nombres propios más o menos relacionados con los de la provincia, de más a menos abundancia AlbaMartínLledóSierraLidónSelvaTremedalVillarRíoPeñarroyaMora y Gea.

miércoles, 3 de enero de 2018

LAS MATRICULACIONES DE TURISMOS Y TODOTERRENO CAYERON EN LA PROVINCIA EL AÑO PASADO, COMO YA LO HICIERON EL ANTERIOR


Las matriculaciones de turismos y todoterrenos en la provincia cayeron en 2017 por segundo año consecutivo, 1.907 unidades frente a 1.938 (1,935 en un último recuento no detallado) en 2016, 31 (o 28) menos. A falta de conocer el detalle provincial, Aragón es la única comunidad autónoma donde descendieron las matriculaciones, con un leve descenso del 0,2%, debido al mal comportamiento de Huesca, -0,63%.
En Teruel la baja es del 1,60%, 1,45% según el recuento alternativo, mismo porcentaje en el que crece Zaragoza. En el conjunto de España el aumento interanual fue del 7,7%.
Seat es el fabricante que más vende en la provincia de Teruel, con 191 unidades, rompiendo al menos cinco años de hegemonía de Peugeot. Siguen en éxito entre los compradores Opel, Renault, Citroën, Toyota, BMW, Ford, Kia y VW, en este orden.
Desaparecen del listado de marcas vendidas en 2017 Porsche y Mahindra. Chevrolet lo hizo en 2015 al poner el fabricante fin a sus actividades en Europa.  Es nueva en el patio Maserati, y reaparecen Alfa Romeo e Infiniti, que no matricularon ninguna unidad en 2016.
Los que más aumentan el número de ventas son: Opel (37), BMW (23). Seat (19). Suzuki (13), Renault (12), Mazda (9), Mitsubishi (7), Fiat (6), Alfa Romeo (5), Honda (3) y Toyota (3).
Al contrario, los que más recortan matriculaciones: Nissan (-36), Peugeot (-35), Audi (-17), Dacia (-17), Volkswagen (-17), Mercedes (-19), Land Rover (-8), Hyundai (-7), Ssangyong (-6) y Kia (-6).
Los que más aumentan porcentualmente: junto a Alfa Romeo, Infiniti y Maserati, que no tuvieron ninguna unidad el año pasado, Suzuki (130%), Honda (100%), Mini (50%), Mitsubishi (29,19%), Opel (26,74%), Fiat (18,75%) y Mazda (12,68%).
Los que más han perdido, en términos porcentuales: un 100% Porsche y Mahindra, que no hicieron ninguna matriculación; siguen Land Rover (-72,73%), Subaru (-50%), Ssangyong (-35.29%), Jaguar (-33,33%), Nissan (-29,75%), Audi (-26,98%), Lexus (-25%), y Skoda (-20’%).

martes, 2 de enero de 2018

DEMOGRAFÍA TUROLENSE (7).- LOS MUNICIPIOS DE MÁS DE 1.000 HABITANTES ENTRAN EN DECLIVE



La gente tiende a agruparse en los mayores números de población, y la provincia no es excepción. El 68,67% de los turolenses vive en localidades de más de 1.000 habitantes, según el último censo a 1 de enero de 2017, frente al 64,90% al iniciarse el siglo, el primer día de 2001. A pesar de que los municipios que entonces superaban el millar eran 21, hoy reducidos a 19, al apearse del grupo Puebla de Híjar y Escucha en el censo de 2012. En las postrimerías del siglo XX, en 1998, lo había hecho Villarquemado.

La Puebla de Híjar y Escucha pierden la barrera de los mil

Estos 19/21 municipios “milenarios”, tras acaparar durante los años de bonanza demográfica el crecimiento provincial, entran en crisis. Algunos van cuesta abajo desde que se inició el siglo, a semejanza de la mayoría de los medianos y pequeños pueblos de la provincia. Es el caso de Albalate del Arzobispo, Mas de las Matas, Montalbán, Castellote, Santa Eulalia y Puebla de Híjar, que nunca han superado en estos 17 años las personas que tenían en el censo de 2001.
En Escucha el declive comenzó en 2006, año en que me marcó su máxima población. En 2012 perdió, junto a La Puebla de Híjar, la cota del millar de vecinos, el pueblo minero la recuperó al año siguiente, y la dejó definitivamente, al menos hasta el momento, en 2014. En Híjar, el máximo se dio en 2007

2009, verdadero año de inflexión

2009 fue un año de inflexión. Marcó su máximo demográfico la provincia, las poblaciones de más de mil habitantes en su conjunto, y también lo lograron Andorra, Calamocha, Alcorisa, Utrillas y Mora de Rubielos. Un año antes habrían frenado Cella y Albarracín, y en 2007 Híjar. La mitad de estos ocho municipios, Andorra, Utrillas, Cella e Híjar, cuentan hoy con menos censados que al comenzar el siglo.
Las restantes localidades puede decirse que han tenido una evolución mejor a la media, pero ninguna ha alcanzado su techo demográfico en los censos de 2016 o 2017, interrumpiendo un crecimiento que hace pocos parecía imparable. 
Valderrobres y Sarrión son los últimos municipios en alcanzar su máxima población en el siglo XXI, lo hicieron en 2015. Teruel capital dejó de crecer en 2013, un año después que Alcañiz. Por último, Calanda y Monreal del Campo, en 2011, repitiendo la villa aragonesa el dato del censo anterior.

Teruel, el que más gana; Montalbán, líder en pérdidas

Solo 10 municipios ganan población desde que comenzó el siglo, Teruel (4.695), Alcañiz (2.551), Valderrobres (449), Calamocha (279), Calanda (262), Mora de Rubielos (202), Monreal del Campo (128), Sarrión (112), Alcorisa (46) y Albarracín (7).
Montalbán encabeza las pérdidas (-311); le siguen Albalate del Arzobispo (-274). Utrillas (-261), Cella (-250), Mas de las Matas (-199), Híjar (-190), Escucha (-189), Santa Eulalia (-160), Calaceite (-138), La Puebla de Híjar (-134) y Andorra (-88).
Porcentualmente, es Valderrobres el núcleo que más crece en estos 17 años (23,77%), seguido a cierta distancia de Alcañiz, Teruel, Mora de Rubielos y Sarrión, todos los cuáles aumentan su población en más del 10%.
También Montalbán padece el mayor descenso porcentual, del 19,85%, Siguen Escucha, Más de las Matas, Santa Eulalia, La Puebla de Híjar, Albalate del Arzobispo, Calaceite e Híjar, igualmente con un recorte superior al 10%.

Teruel, 203º. municipio más populoso de España

Los tres núcleos más importantes están claramente diferenciados de los demás, y entre sí. De una forma bastante simplista, Teruel aproximadamente tiene el doble de población que Alcañiz, y éste a su vez el doble que Andorra, que en 2016 perdió la barrera de los 8.000 habitantes. Y Andorra está netamente más poblado que Calamocha, encontrándose el resto más próximos entre sí.
De 8.124 municipios españoles cuya población oscila entre los 3.182.981 habitantes de Madrid y los cinco de Illán de Vacas (Toledo) y Villarroya (La Rioja), la capital ocupa el puesto 202, es decir, hay 201 que superan en vecindario a Teruel. Son 10 más que en 2001, y deja de incluirse entre los 200 más populosos del país (Soria ocupa el puesto 183).
En el ranking de Ayuntamientos con mayor censo también pierden comba en el siglo XXI Alcañiz, que pasa del puesto 491 al 508; Andorra, del 781 al 916, y el cuarto de la provincia, Calamocha, 1.360 en 2001 y 1.411 en 2017.
Curiosamente, Teruel deja de figurar en los últimos puestos del ranking que durante mucho tiempo tuvo en la cola a Salcedillo, pero con sus 17 habitantes actuales, hay 47 con menor población y 11 con los que comparte cifra. Con un vecino más, 18, en el número 8.065 se sitúa La Zoma.



sábado, 30 de diciembre de 2017

¿CUÁNTOS HABITANTES TIENE MI PUEBLO? (2017)


En el último censo oficial de población publicado por el Instituto Nacional de Estadística a finales de diciembre, correspondiente al 1 de enero de 2017, 163 municipios turolenses pierden población con respecto al anterior, 50 ganan, y 23 repiten. La provincia inició el año con 135.562 habitantes, 1.417 menos que el anterior, y alcanza su mínimo histórico.

Se repite fenómeno observado en la penúltima entrega del censo: la mayoría de los municipios importantes -considerando tales los que superan el millar de vecinos-, ven mermados sus efectivos humanos; son excepciones Sarrión, que repite cifra, y Valderrobres, el que más creció de la provincia con 27 habitantes más, seguido de localidades de tamaño medio como Brochales (23), Cretas (18) La Puebla de Híjar (14) y Villarquemado (12).

Encabezan la sangría municipios que no hace muchos años crecían incluso en periodos demográficamente adversos; el más perjudicado es Calanda, con un recorte de 117 censados, seguido de Alcañiz (-106), Teruel (-80), Andorra (-76) y Monreal del Campo (-48). También registran notables descensos, de al menos 25 vecinos, Utrillas, Escucha, La Fresneda, Cella, Rubielos de Mora, Mas de las Matas, Alcalá de la Selva, Híjar, Santa Eulalia, Montalbán y Albalate del Arzobispo.

135.562 es la cifra oficial de población más baja jamás registrada en la provincia de Teruel, aunque ligeramente por encima de la provisional avanzada hace unos meses por el INE, 135.530 habitantes. El anterior récord se remonta al censo del 1 de enero de 2002, con 136.233 turolenses.


 En el cuadro figuran los 236 municipios de la provincia, con detalle de la población en los censos de 2017 y 2016, y las diferencias absoluta y porcentual entre ambos.

lunes, 28 de agosto de 2017

LAS TORMENTAS, UN PELIGRO REAL EN EL TERUEL DE ANTAÑO

La tan desgraciada como atípica muerte de un ciclista cerca de Cascante del Río fulminado por un rayo, ha sido uno de los sucesos que ha conmocionado a la sociedad turolense este verano de 2017. No solo porque en un sitio pequeño como Teruel siempre hay alguien que lo conocía o a algún familiar, o por ser la segunda desgracia que sacude al colectivo ciclista –otro falleció atropellado unas semanas antes-, sino por lo insólito del suceso; confieso que yo mismo me encuentro entre los que pensaban que los neumáticos aíslan al vehículo haciendo imposible que le alcance una chispa.
Sin embargo, antaño no eran insólitos los sucesos provocados por rayos. La gente hacía vida en el campo. Las caballerías son un imán para los mismos. Y los primeros pararrayos no se instalaron en la capital hasta 1883. Me ha picado la curiosidad y he recopilado los hechos de este tipo publicados en periódicos antiguos. Tanto los luctuosos como los que se saldaron con daños materiales –hay varias torres de iglesia- o mataron animales domésticos.
Naturalmente solo son una pequeña parte, muchos no encontrarían eco en la prensa, hay periodos en los que ésta se ha perdido, era inexistente o no está en las colecciones digitalizadas del Ministerio de Cultura; y hasta hace poco mi búsqueda se limitaba a los años anteriores a la Guerra Civil, por lo que algunos de los más recientes se me habrán escapado.
En el cuadro que acompaña a estas líneas, se resumen los que he localizado.


FUENTE: Efemérides Turolenses, (C) Mariano J. Esteban.